
Llegó el puelche y se llevó todo cuanto había que llevarse, desde lo nativo hasta lo naturalizado, y solo dejó a los que pecaban y eran egoístas, a los que predican futuros y también a los que cuidan las moscas.

Fue así que vino la naturaleza, vino con hambre de justicia,
y se supo llenar y regocijar.

Pero nadie estaba listo para tomar el sol tan lindo y morir un poco más lento, nadie estaba de acuerdo con las palomas ni los tiuques, ni menos con los demás vivos.

Fue así que llegó el tiempo de los muertos.

Los espíritus hablan del calor, de las guerras y los desastres.
Tu quieres vivir y aprovechar los nuevos espacios.
Tienes esperanza, pecas de amor.

Que terrible es el amor, que egoísta, maldito y codicioso es el amor!
Por tu culpa el mundo se quema.
En tu nombre nuestra tragedia!

Viktor.-